Manejo de tintas · 7 min de lectura
Guía práctica de viscosidad y manejo de tintas base solvente
Cómo medir, ajustar y documentar la viscosidad para que la tinta se comporte igual en cada turno, con buenas prácticas de manejo y almacenamiento.
Por qué la viscosidad manda en la impresión
La viscosidad determina cuánta tinta transfiere el anilox o el cilindro, cómo se nivela la capa y cuánto solvente debe evaporar el secado. Una variación pequeña de viscosidad se convierte en variación visible de color y de secado.
Por eso la viscosidad no es un parámetro de arranque: es una variable de proceso que se controla durante toda la corrida.
Medición: copa, temperatura y frecuencia
Mide siempre con la misma copa (Zahn o equivalente), a temperatura registrada y con la tinta bien homogeneizada. La temperatura cambia la lectura: la misma tinta “mide” distinto a 20 °C que a 35 °C.
Define una frecuencia de medición realista para tu operación —por ejemplo, cada 30 a 60 minutos— y regístrala. Lo que no se registra no se puede diagnosticar después.
Ajuste con solventes
Ajusta con el sistema de solventes recomendado para la línea de tinta, agregando en incrementos pequeños y homogeneizando antes de volver a medir. Agregar solvente “a ojo” hasta que “se vea bien” es la ruta más corta a la inconsistencia.
Recuerda que cada estación puede necesitar un ajuste distinto según su secado y su velocidad efectiva.
Manejo y almacenamiento
Homogeneiza la tinta antes de usarla, mantén los envases cerrados cuando no estén en uso y respeta las condiciones de almacenamiento indicadas en la hoja técnica y de seguridad.
Las tintas de retorno pueden recuperarse y reintegrarse bajo control: es una práctica que reduce merma y que en Grafi Color apoyamos como servicio.
¿Lo llevas a la práctica?
Si el tema de esta guía está ocurriendo en tu prensa, un especialista puede revisarlo contigo con las condiciones reales de tu proceso.
Hablar con un especialista